miércoles, 25 de julio de 2012

Equilibrios


Los equilibrios en el mundo humano sólo tienen sentido como trampolines para nuevas conquistas, para aventuras en las que el amor es capaz de arriesgarlo todo.

Por: Fernando Pascual, LC

Fuente: Catholic.net

El universo existe, cambia, se modifica, entre equilibrios más o menos complejos, entre tensiones profundas y difícilmente previsibles.

Hay equilibrios frágiles entre galaxias y planetas, entre protones y electrones, entre animales y plantas, entre países y continentes, entre miembros de una familia, amigos y conocidos.

Los equilibrios en el mundo humano son sumamente complejos. A nivel individual, cada uno busca un estado de serenidad, de salud, de armonía interior. Queremos que el cuerpo esté sano, que no sufra por los cambios de temperatura, que supere satisfactoriamente las gripes anuales, que no engorde ni adelgace demasiado.

No sólo el cuerpo necesita estar en equilibrio, sino también la propia psicología. Las decisiones que tomamos, los libros que leemos, los pensamientos que ocupan nuestro corazón, las apreciaciones sobre los acontecimientos, necesitan alcanzar niveles de equilibrio sin los cuales la personalidad puede sucumbir a las muchas enfermedades del espíritu.

A nivel social, los equilibrios son mucho más complejos. Cuando interactúan dos o más personas, se conjugan opciones y temperamentos a veces muy diferentes, si es que no llegan a ser contrapuestos. En la escuela o en el trabajo, en la vida de pareja o en las relaciones con los padres y los hijos, en la calle o en el parlamento, los equilibrios se suceden con rapidez, muchas veces a costa de peligros serios o de conflictos profundos que llevan a confrontaciones entre individuos y grupos.

Buscamos el equilibrio en tantos niveles. Pero sería un error aspirar a equilibrios estáticos como si fuesen el fin de la propia existencia. Porque no vivimos para conquistar una serenidad profunda a través de un balanceo más o menos ´fijo´ entre tendencias y fuerzas contrapuestas. Porque incluso los más ´equilibrados´ saben que basta una corriente de aire, una discusión en familia o un resbalón por la calle para que todo el equilibrio salte por los aires. Porque la vida humana no tiene un horizonte cerrado ante sí, sino que avanza continuamente hacia metas nuevas, hacia la conquista de equilibrios o desequilibrios abiertos a un futuro lleno de sorpresas.

Los individuos y las sociedades se engañan, por lo tanto, si aspiran a eternizar equilibrios que son siempre caducos. Equilibrios que, en no pocas ocasiones, nos impiden ser capaces de amar y de luchar contra tantos males de un mundo lleno de heridas.

No vale la pena vivir encerrado en una habitación segura cuando podemos salir para comprometernos en la lucha por una sociedad más justa. No tiene sentido casarse para lograr una satisfacción mutua más o menos tranquila sin lanzarse a la aventura maravillosa que inicia con la llegada de cada hijo. No funciona una sociedad que cierra sus fronteras a quien es ´distinto´ simplemente para proteger unos equilibrios económicos que parecen sanos pero que no son más que quietudes que llevan a la muerte.

Los equilibrios en el mundo humano sólo tienen sentido como trampolines para nuevas conquistas, para aventuras en las que el amor es capaz de arriesgarlo todo. Es triste morir en equilibrios de egoísmo donde uno buscó simplemente estar tranquilo y evitar problemas. Es hermoso morir por asumir riesgos al dar lo mejor de nosotros mismos, al desgastar la propia vida en la tarea de amar alegremente, sin medida...





Cuando el corazón está frío como el hielo


Anímate ya a suavizar tu corazón rodeándolo de amor y esperanza perdonando a quienes te ofendieron.

Por:. Dennis Doren L.C.

Fuente: Catholic.net

Afuera hace frío, mucho frío. Se ve el aliento de las personas al respirar, mientras caminan envueltos en abrigos y bufandas y las manos en los bolsillos. Quizá las crestas de los montes estén cubiertas de nieve o de hielo, pero hay gente que tiene su corazón caliente, y no importa el frío de las calles; personas que tienen una razón para vivir, gente feliz y que sabe amar, que sabe convertir todas las cosas duras de la vida en algo bueno, algo positivo; tienen esperanza, confían en Dios, aman a su prójimo y se esfuerzan por mantener un clima de paz y calor en sus hogares, en su trabajo. Pero, ¡qué duro debe ser que ahí afuera haga frío y que el corazón esté congelado, hecho hielo!, frío por fuera y frío por dentro. Hielo es la desesperanza, dejarse arrancar día a día los restos de confianza a los que uno se agarra para seguir viviendo. Hielo es el rencor y el odio que va pudriendo poco a poco de modo irremediable tantos corazones. ¡Qué hielo tan duro, es el miedo a la vida, al futuro, a la vejez, a la enfermedad y a la soledad, a que no te reconozcan! Necesitamos que salga el sol dentro de nosotros mismos, el sol de la esperanza, del amor, del optimismo, de la paz interior; tenemos que forzarnos a nosotros mismos y, antes que nada, obligarnos a creer que el sol puede salir en nuestra vida. Hace un tiempo compré un bote de helado, y como no lo comí todo, decidí guardarlo en el congelador. Durante varios días estuve pensando en comerlo, pero luego lo olvidaba y lo seguía guardando para otro día. Finalmente, se llegó el momento de comerlo, pero para mi sorpresa, el helado estaba totalmente congelado, a tal grado, que ni siquiera un cuchillo podía penetrarlo. Apenas podía creer que en tan poco tiempo se hubiera endurecido tanto. Así que tuve que esperar más de veinte minutos para empezar a comerlo. Lo que le ocurrió a mi helado, me hizo pensar en las personas que se enojan con Dios, con la vida, con sus amigos y familiares, que pierden las esperanzas y sus corazones y sus vidas se congelan. Son personas que no han sabido enfrentar las dificultades y situaciones difíciles, que dicen frases como "Algún día los perdonaré"; pero lo que en verdad hacen, es poner sus corazones en el congelador. Conforme pasa el tiempo, sus corazones se vuelven cada día más duros, no pueden perdonar a quienes en algún momento les ofendieron. No logran acercarse a Dios y reconfortarse en Su Amor y Su Misericordia; y cada día se alejan más y cada día se vuelve todo más difícil. Si te sientes así, recuerda lo que le pasó a mi helado, no esperes mucho tiempo. Anímate ya a suavizar tu corazón rodeándolo de amor y esperanza perdonando a quienes te ofendieron, y todo lo demás vendrá por añadidura. No dejes para mañana lo que puedes hacer hoy, recuerda que nadie sabe en qué momento puede ser llamado a rendir cuentas. El que desespera de todo, puede tener muchas razones y excusas, pero también algo de culpa, porque penas, sufrimientos, apuros económicos, contratiempos, están repartidos en la vida de todos; pero ahí está también la mente, nuestra mente, para buscar soluciones a los problemas, y unos la usan y otros no. Ahí están nuestras manos para trabajar, y unos les dan uso y otros no; ahí está Dios que sí ayuda a los que confían, pero unos le rezan a ese Dios y otros le dan la espalda; ahí están las oportunidades que ofrece la vida, pero unos las buscan y otros se excusan diciendo que nada se puede hacer. El sol de la esperanza puede salir, y de hecho sale, en la vida de todos los que se fuerzan a sí mismos a creer en Dios y en sí mismos; que se fuerzan a esperar lo mejor, a luchar por salir adelante a pesar de todo, yo no puedo controlar el clima de afuera, pero sí el interior de mi espíritu. Los problemas lo pueden quebrantar a uno, si se deja; pero pueden fortalecerlo, si los enfrenta como retos magníficos



miércoles, 4 de julio de 2012

Descubrir a Cristo como Amigo


Su presencia suaviza las penas, enciende alegrías, da fortaleza para afrontar una vida llena de sorpresas y de pruebas.

Por: P. Fernando Pascual LC
Fuente: Catholic.net

Tal vez lo hemos leído muchas veces: Jesús no quiere llamarnos siervos. Su deseo consiste en que seamos y vivamos como amigos (cf. Jn 15,14-15).

La vida, sin embargo, nos arrastra con mil problemas, mil angustias, mil miedos, mil placeres que llegan y que pasan. Estamos más preocupados por el trabajo o por la pintura del techo que por lo que le ocurre a nuestro Amigo.

Jesús, sin embargo, mantiene su mano tendida, su Corazón abierto, su mirada llena de cariño. Sabemos que nos espera, con una presencia humilde y acogedora, en la Eucaristía. Sabemos que anhela perdonarnos en el encuentro de la misericordia que se produce en cada confesión bien hecha.

Si dejamos un poco de espacio a su amor de Amigo, si le abrimos, aunque sea una simple rendija, la puerta del alma, entrará con gusto. Así podremos cenar juntos (cf. Ap 3,20).

Es entonces cuando descubriremos que su presencia suaviza las penas, enciende alegrías, da fortaleza para afrontar una vida llena de sorpresas y de pruebas.

Tener a Cristo cerca cambia completamente la existencia humana. El mundo adquiere un color distinto. El que es verdadero amigo del Amigo eterno entiende pronto que hemos nacido para Él, y que nuestro corazón, como el de san Agustín y el de tantos santos del pasado y del presente, sólo podrá estar tranquilo y sereno cuando lo encontremos.

Uno de los amigos de Jesús, Robert Benson, escribió, hace ya muchos años, unas líneas poéticas que reflejan lo que significa encontrarse con el Señor, en la intimidad alegre del amor verdadero. Llevan como título Así es mi amigo.

Te diré cómo le conocí:

había oído hablar mucho de Él, pero no hice caso.

Me cubría constantemente de atenciones y regalos, pero nunca le di las gracias.

Parecía desear mi amistad, y yo me mostraba indiferente.

Me sentía desamparado, infeliz, hambriento y en peligro, y Él me ofrecía refugio, consuelo, apoyo y serenidad; pero yo seguía siendo ingrato.

Por fin, se cruzó en mi camino y, con lágrimas en los ojos, me suplicó: ven y mora conmigo.

Te diré cómo me trata ahora: satisface todos mis deseos.

Me concede más de lo que me atrevo a pedir.

Se anticipa a mis necesidades.

Me ruega que le pida más.

Nunca me reprocha mis locuras pasadas.

Te diré ahora lo que pienso de Él: es tan bueno como grande.

Su amor es tan ardiente como verdadero.

Es tan pródigo en Sus promesas como fiel en cumplirlas.

Tan celoso de mi amor como merecedor de él.

Soy su deudor en todo, y me invita a que le llame amigo



CARTA DE DIOS


Mientras te levantabas esta mañana, yo te observaba.

Esperaba que me hablaras, aunque fuesen unas pocas palabras preguntando mi opinión acerca de algún tema o agradeciéndome por algo bueno que te hubiese sucedido el día de ayer.

Pero noté que estabas muy ocupado… buscando la ropa adecuada que te ibas a poner para ir al trabajo. Seguía esperando mientras corrías por la casa arreglándote, creí que encontrarías unos cuantos minutos para detenerte y decirme ¡Hola ¡

Pero para ver si por fin me percibías, encendí el cielo para ti, lo llené de colores y dulces cantos de pájaros... pero ni siquiera te diste cuenta de ello.

Te miré mientras te ibas al trabajo y esperé pacientemente todo el día.

Con tantas actividades supongo... que estabas muy ocupado para decirme algo.

De regreso, vi tu cansancio, quise rociarte para que el agua se llevara todo tu stress. Pensé que agradándote, te acordarías de mi. Sin embargo, enfurecido, ofendiste mi nombre. Deseaba tanto que me hablaras...Aún quedaba bastante tiempo.

Después encendiste el televisor.

Esperé pacientemente mientras mirabas tu programa favorito, luego cenaste y nuevamente te olvidaste de hablar conmigo.

Te noté cansado, entendí tu silencio y apagué el resplandor del cielo pero no te dejé a oscuras.

Lo cambié por un lucero...en verdad fue hermoso, pero no estuviste interesado en verlo, estabas demasiado ocupado...

. A la hora de dormir creo que ya estabas agotado.

Dijiste... Buenas noches, a tu familia, caminaste hacia tu cama y casi de inmediato te dormiste.

Acompañé con música tus sueños. Mis animales nocturnos se lucieron. No hay problema...porque quizás no te des cuenta que siempre estoy ahí para ti.

Tengo más paciencia de la que te imaginas.

Quisiera enseñártela para que puedas tenerla con los demás.

Te amo tanto que espero todos los días por una oración y el paisaje que diseño cada amanecer es para ti.

Bueno... te estás levantando otra vez y no me queda otra cosa que entregarte todo el amor que siento por ti y continuar esperando que al menos el día de hoy me dediques solo... un poco de tiempo.

Que tengas un buen día...



domingo, 27 de mayo de 2012

El que no vive para servir, no sirve para vivir


Eres fuerte

Una persona fuerte sabe cómo mantener en orden su vida. Aún con lágrimas en los ojos, se las arregla para decir con una sonrisa, "estoy bien".

Envía este mensaje a una persona fuerte. Yo acabo de hacerlo. Dios es bueno. El cambio viene. Dios vio tu tristeza y dijo que los tiempos duros han pasado. Si crees en El, envía esto a varias personas, incluyéndome a mí. Espera lo que pasara en cinco minutos! Se honesto y envíalo a todos los que te hicieron sonreír este año. Te sorprenderá ver cuánta gente te responde. Gracias por hacerme sonreír. Vive, ríe, ama.

"Pon al Señor en el primer lugar de todas las cosas, y El coronará de éxito todos tus esfuerzos"**

Quien te lastima te hace *FUERTE*,

Quien te critica te hace *IMPORTANTE*,

Quien te envidia te hace *VALIOSO*,

Y a veces es divertido saber que aquellos que te desean lo peor....

tienen que soportar que te ocurra *LO MEJOR!!!*

Le oro a Dios para que te cuide, le oro a Dios para que te ilumine, le oro a Dios para que esté siempre a tu lado y le oro a Dios para que nunca te falte la Felicidad. Debes darlo a los que mas quieres, inclúyeme si me quieres..













El poder de Dios.

SUCEDIÓ EN EGIPTO

UN EGIPCIO ÁRABE MUSULMÁN MATÓ A SU ESPOSA PORQUE LA ENCONTRÓ LEYENDO EL EVANGELIO. ENTONCES DECIDIÓ NO TENER NADA QUE VER CON ELLA, NI CON SU DESCENDENCIA Y LA MATÓ Y SEPULTÓ EN UNA CRIPTA ( COMO SE HACE EN EGIPTO). TAMBIÉN SEPULTÓ EN LA CRIPTA A SU BEBÉ (NENA) RECIÉN NACIDA Y A SU HIJA DE 8 AÑOS "VIVOS".

DIJO A LA POLICÍA LOCAL QUE UN LADRÓN ASESINÓ A SU FAMILIA Y QUE LOS SEPULTÓ PORQUE PASARON VARIOS DÍAS Y SE ESTABAN DESCOMPONIENDO.

15 DÍAS DESPUÉS DE LO SUCEDIDO UN TÍO, PARIENTE DE ÉL, FALLECIÓ DE CAUSAS NATURALES Y LA FAMILIA PROCEDIÓ A SEPULTARLO EN LA CRIPTA DEL MUSULMÁN. TUVIERON QUE ABRIRLA PARA PASAR EL CUERPO, CUANDO DESCUBRIERON A LA NIÑA Y A LA BEBÉ " Y ESTABAN VIVOS."

TODO EL PAÍS QUEDÓ SHOCKEADO Y EL HOMBRE SERÁ EJECUTADO SEGÚN LAS LEYES MUSULMANAS EGIPCIAS.

LA POLICÍA PREGUNTO A LA NIÑA ¿CÓMO HIZO PARA SOBREVIVIR 15 DÍAS ENCERRADA Y CON UNA HERMANITA BEBÉ?

ELLA RESPONDIÓ MUY NATURALMENTE: "UN HOMBRE QUE USABA ROPAS BRILLANTES Y TENÍA HERIDAS EN LAS MANOS VENÍA TODOS LOS DÍAS PARA ALIMENTARME Y SIEMPRE DESPERTABA A MI MAMÁ PARA QUE LE DIERA EL PECHO A MI HERMANITA".

LA NIÑA FUE ENTREVISTADA POR UNA CONOCIDA PERIODISTA DE UNA TV NACIONAL EGIPCIA QUE TENÍA EL ROSTRO CUBIERTO CON CHADOR SEGÚN LA COSTUMBRE MUSULMANA.

LA NIÑA DIJO ESTO A LA TV: "FUE EL JESÚS QUE ME CONTABA MI MAMÁ QUIEN VINO A CUIDARNOS, AHORA SE QUE ÉL HACE COSAS ASÍ, MI MAMÁ ME LO CONTABA, LAS HERIDAS QUE EL TENÍA EN LAS MANOS ERAN IGUALES QUE LAS QUE MI MAMÁ ME CONTÓ QUE LE HICIERON CUANDO LO CRUCIFICARON, PERO ESTÁ VIVO. YO LO VI Y ME SALVÓ A MÍ Y A MI HERMANITA".

QUEDÓ CLARO PARA TODO EGIPTO QUE ESA NIÑA NO PODÍA INVENTAR ESA HISTORIA Y QUE VIVIERON UN MILAGRO VERDADERO. LOS LÍDERES MUSULMANES TENDRÁN UN TRABAJO MUY DIFICULTOSO PARA EXPLICAR ESTA HISTORIA. MÁXIME QUE EN UN PAÍS MUSULMÁN COMO EGIPTO EL FILM " LA PASIÓN DE CRISTO " SE ESTA VOLVIENDO MÁS Y MÁS REQUERIDO POR LA GENTE.

CON ESTA HISTORIA HAY CERTEZA QUE JESÚS ESTA EXPANDIENDO AÚN HOY SU MILAGROSA PALABRA, SU MENSAJE Y SU AMOROSA INFLUENCIA POR TODOS.

EXPANDE ESTA HISTORIA. "BENDECIRÉ A LA PERSONA QUE COLOQUE SU CONFIANZA EN MI" (JEREMÍAS 17).

SALMO: 23 "El señor es mi pastor nada me faltará".

Envía este Salmo, no lo cortes es por mi hogar y el tuyo también y nada te faltará. Cuando Dios te quita algo de tus manos no te está castigando, sólo está abriéndote las manos para que recibas algo mejor. El poder de Dios nunca te llevará donde la gracia de Dios no te pueda proteger. Algo bueno te pasará, algo que tú estabas esperando, por favor no te des por vencido. Repite estas palabras: Dios nuestro padre camina dentro de mi casa y llévate todas mis preocupaciones y enfermedades y por favor protege a toda mi familia en el nombre de Jesús, Amén.

Pasa esta oración a todos tus contactos incluyéndome a mi, mil Bendiciones recibirás. Está Dios primero en tu vida? si es así, deja de hacer lo que estas haciendo y envíalo.





martes, 8 de mayo de 2012

La misión de la familia en la verdad y la esperanza en el México del tercer milenio



La familia está llamada a ser un reflejo del amor y de la vida trinitaria en Dios y, desde esta convicción, la reconocemos como corazón y rostro de la esperanza para la Iglesia y la sociedad en México

Por: Mensaje de los obispos a las familias mexicanas

Abril / 2012

Al término de su XCIII Asamblea Ordinaria, celebrada en Lago de Guadalupe, estado México, del 16 al 20 de abril, los obispos mexicanos han dirigido un mensaje a las familias mexicanas, en el que invitan a unirse al VIII Encuentro Mundial de las Familias de Milán. Ofrecemos el texto completo del mensaje.

Mensaje a las familias mexicanas

“Y todos los días, en el templo y de casa en casa, no cesaban de enseñar y proclamar que Jesús es el Mesías” (Hch 5, 42)

1. Al concluir nuestra 93 Asamblea Plenaria, con el tema “La misión de la familia en la verdad y la esperanza en el México del tercer milenio”, los obispos de México, sucesores de los Apóstoles, como promotores y animadores de la esperanza, no cesamos de enseñar y proclamar a Cristo Resucitado a todos y ahora, de modo especial, a las familias mexicanas, llamadas por Dios a ocupar el lugar que les corresponde en la Iglesia y en la sociedad. En la alegría de la Pascua, les dirigimos nuestro saludo, así como a toda persona de buena voluntad.

2. En esta Asamblea, iluminados por la Luz del Resucitado y guiados por su Espíritu, hemos profundizado como pastores en la realidad de la familia en México, buscando acercar esa realidad a la verdad y asumiendo una actitud pastoral de cercanía, diálogo y misericordia con todas las personas. Por una parte, constatamos que la familia es la institución más importante en la vida social de los mexicanos y, por otra, reconocemos que se está dando un proceso de cambio en las llamadas estructuras familiares, entre las cuales, la que más bienestar aporta a la población en nuestra sociedad democrática, es la estructura formada por el esposo, la esposa y sus hijos, lo cual se demuestra históricamente y en los hechos.

3. Nos alientan las luces o valores de nuestras familias, entre los que podemos señalar: su unidad y pertenencia, la solidaridad y generosidad, el sentido de la fiesta y su dedicación al trabajo, la hospitalidad y la alegría, el gran valor de su fe y confianza en Dios y el entusiasmo apostólico de muchas de ellas. Todo esto es una enorme contribución en relaciones y recursos que la familia aporta a la Iglesia y a la sociedad. Pero también observamos que estos valores han sido impactados por los cambios que se van dando y que hacen surgir sombras o circunstancias difíciles o dolorosas en la misma familia como, por ejemplo: el creciente número de uniones libres, padres solos, divorcios, abandono de los hijos, violencia intrafamiliar y social, una sexualidad vivida al margen del amor y la fecundidad, pobreza, trato injusto a la mujer que trabaja, trata de personas, el fenómeno de la migración, el alcoholismo o las drogas. Todo esto propicia la desintegración familiar, con un alto costo humano y social.

4. Como el mismo Jesús, la Iglesia anhela decir a cada familia: “Hoy ha llegado la salvación a esta casa” (Lc 19, 9). Él invita a cada familia a ser iglesia doméstica, pequeña comunidad de vida y amor, en donde se haga realidad el proyecto original de Dios para el matrimonio y la familia (Mt 19, 4-6). Él mismo, que integró una familia con San José y la Virgen María (Lc. 2, 40-52), enseña y conduce a las familias a vivir el amor y la comunión, y las envía como sus testigos en medio del mundo, nutriéndolas con los sacramentos, especialmente la Eucaristía, y con el pan de la Palabra. Toda la Sagrada Escritura es una revelación de las características del ser y la misión de la familia; es la fuente segura de su identidad. Invitamos a todos a conocerla y dejarse conducir por ella. No tengamos miedo de abrir nuestra libertad al proyecto original de Dios, que creó al hombre y a la mujer a su imagen y semejanza, diferentes para complementarse, y les concedió la bendición de la fecundidad.

5. Ante todo esto y desde nuestra fe y esperanza en Jesucristo, estamos convencidos de que este tiempo es la ocasión propicia para esforzarnos en comprender lo que realmente está sucediendo en torno a la familia. Vivimos en medio de cambios rápidos y pareciera que éstos son los que orientan el ser y la misión de la familia. Pero, ¿No sería ahora el momento de preguntarnos si corresponde a la familia cristiana ser el factor decisivo que oriente esos cambios? El presupuesto necesario para este cambio profundo es la conversión personal y pastoral al Evangelio del matrimonio, la familia y la vida.

6. La familia está llamada a ser un reflejo del amor y de la vida trinitaria en Dios y, desde esta convicción, la reconocemos como corazón y rostro de la esperanza para la Iglesia y la sociedad en México. Ella no puede seguir siendo tan sólo un objeto de la acción de la Iglesia y de la sociedad, sino, sobre todo, ha de ser sujeto activo y protagonista de la evangelización y del desarrollo social en todas sus dimensiones. Consideramos que esto es el centro de su ser y de la misión que Dios le encomienda hoy: ¡Es el tiempo de la familia! El futuro de la evangelización, como de la humanidad misma, depende mucho de ella. Por eso, haciendo nuestros el amor y la confianza del Papa Juan Pablo II en la familia le decimos: ¡Familia, cree en lo que eres! ¡Familia, sé lo que eres!

7. En la familia es muy importante la presencia del padre y de la madre: los hijos, fruto y signo visible de su amor, necesitan a ambos para forjar sanamente su personalidad, integrando armoniosamente sus diversas áreas. Esto requiere la estabilidad y la corresponsabilidad en el matrimonio. Invitamos a los esposos a luchar por ser fieles a su amor en un sí humano que se abre al sí incondicional de Dios, para sostenerse y madurar aun en los momentos difíciles. El matrimonio del que nace la familia, asumido y elevado por Cristo a la dignidad de sacramento, es signo de su entrega amorosa por todos nosotros. Invitamos especialmente a los jóvenes a no tener miedo a la vida matrimonial y familiar, y al compromiso maduro de un amor que es capaz de entregarse en la fidelidad para toda la vida. Ahí está el camino de su verdadera felicidad, de la que Dios es custodio y garante.

8. La familia se apoya subsidiariamente en la escuela formal en donde los maestros tienen la mayor cercanía con los niños, adolescentes y jóvenes. ¿Cómo lograr que la escuela sea una verdadera extensión del hogar? Ella no puede pretender sustituir a los padres en su misión educadora y, a su vez, es necesario que los padres apoyen también a los maestros en su labor docente. La misma Iglesia tiene conciencia de su vocación de acompañar a los papás en la educación en la fe de sus hijos. En resumen, familia, escuela e Iglesia, así como el Estado y otras instituciones de carácter social, deben colaborar entre sí para la realización de la tarea educativa.

9. Y cómo lograr que los medios de comunicación social ayuden a la familia a experimentar la verdad y la belleza de un amor estable, responsable y abierto a la vida? Reconocemos en estos medios la capacidad de apoyar a la familia y de fortalecer su identidad, pero también de perturbarla y hacerle dudar del ser y misión que Dios le confió. Invitamos a quienes sirven a la comunidad a través de ellos a tomar su responsabilidad ante Dios y la sociedad, respecto al matrimonio y la familia, que es santuario de la vida.

10. El papa Benedicto XVI, en su reciente Visita Pastoral a México, ha tenido palabras de reconocimiento y estímulo a la familia, comenzando por los niños, a quienes dijo: “Cada uno de ustedes es un regalo de Dios para México y para el mundo. Su familia, la Iglesia, la escuela y quienes tienen responsabilidad en la sociedad han de trabajar unidos para que ustedes puedan recibir como herencia un mundo mejor, sin envidias ni divisiones”; les aconsejó tener a Jesús como el mejor de sus amigos y a encontrarse con Él en la oración: “Los invito, pues, a rezar continuamente, también en casa; así experimentarán la alegría de hablar con Dios en familia”.

11. De la misma manera, los obispos de México dirigimos una palabra de aliento a las familias que se mantienen fieles a su amor, que viven su vocación a la luz de la fe y que van encontrando en ella el sentido de su esfuerzo y de sus sufrimientos cotidianos. Así mismo, junto con el Santo Padre, les manifestamos nuestra cercanía y solidaridad a tantas familias que se encuentran divididas o forzadas a la migración y a muchas más que padecen a causa de la pobreza, la corrupción, la violencia doméstica, el narcotráfico, la crisis de valores o la criminalidad. Nuestro compromiso pastoral nos impulsa a ir al encuentro de todos los matrimonios y familias en sus más variadas circunstancias. Con toda la Iglesia, queremos mostrarles el rostro misericordioso de Dios, manifestado en Cristo Jesús, y compartir su dolor, en la fe, la esperanza y el amor.

12. ¡Familia, sé lo que eres! De tu ser mismo se desprende tu misión. Y tu primera obra misionera es ser educadora. Tú eres la primera escuela en donde la persona se abre a la vida y donde se forja el hombre y el futuro de la Iglesia y de la sociedad. Tú eres la primera que transmite a las nuevas generaciones la alegría de creer en Dios; la que enseña el abc del amor de Dios y del amor humano que se transforman en valores y virtudes para la vida cotidiana. Eres escuela de paz; tú enseñas el camino de la paz mediante la justicia basada en la reconciliación y el perdón (cfr. Exhortación Pastoral “Que en Cristo nuestra Paz México tenga Vida Digna”). ¡Familia, toda la Nación mexicana necesita de ti!

13. Admiramos la grandeza de la vocación y misión que has recibido de Dios. Queremos animarte a vivirlas, queremos impulsarte a realizarlas y queremos llamar a todas las demás instituciones, religiosas y civiles, a ayudarte a ser lo que Dios quiere que seas, y a consolidarte, promoviendo todo aquello que necesitas para cumplir tu misión, y evitando lo que pueda perturbarte, dañarte o hacerte sufrir. Te invitamos a creer en el proyecto de Dios, a madurar en tu fe, y a experimentar la alegría de educar y transmitir esa fe como discípula misionera de Cristo.

14. Como pastores, reafirmamos nuestro compromiso permanente con la familia y reasumimos el Mensaje Final de nuestra 75 Asamblea Plenaria: “¡Basta! a toda destrucción de nuestras familias. Nos comprometemos a atender esmeradamente a la familia desde nuestro ministerio. Con toda la fuerza de la Nueva Evangelización, llamamos hoy a nuestros sacerdotes, a los consagrados y a los laicos a establecer un compromiso firme y audaz por anunciar, celebrar y servir el Evangelio del matrimonio, de la familia y de la vida en un espíritu de comunión” (n. 15).

15. Finalmente, invitamos a todos a unirse espiritualmente al próximo VIII Congreso Mundial de las Familias, que tendrá lugar en Milán del 30 de mayo al 3 de junio, a recoger sus frutos y a iluminar con el Evangelio las realidades humanizadoras del trabajo y la fiesta, especialmente el Domingo, Día del Señor y día de la familia. Invitamos también a cada familia a que se disponga a vivir intensamente, a partir del próximo 11 de octubre, el Año de la Fe, al que nos ha convocado el Papa Benedicto XVI. En este tiempo de gracia, la familia, célula viva de la Iglesia y de la sociedad, se verá fortalecida en la esperanza y nutrida en su vocación al amor.

Confiamos a la maternal intercesión de la Virgen de Guadalupe el cuidado y protección de todas las familias mexicanas